Desde el Batallón Paraíso, en la Vía 40, el presidente Abelardo De la Espriella anunció una nueva hoja de ruta para la relación entre Colombia y Estados Unidos, denominada “los Acuerdos de Barranquilla”, que busca pasar de la cooperación humanitaria a una asociación estratégica de largo plazo entre los dos países.
Tras reunirse con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, el mandatario explicó que los acuerdos estarán estructurados alrededor de tres grandes objetivos: reconstruir la patria, recuperar la economía y blindar el hemisferio.
“Hoy planteamos dar el siguiente paso, pasar de la solidaridad en la emergencia a una asociación estratégica a largo plazo”, afirmó De la Espriella.
El presidente destacó el respaldo recibido de Estados Unidos tras el terremoto del 10 de agosto. Según señaló, el Gobierno estadounidense ha destinado hasta ahora US$26,5 millones en asistencia humanitaria, además de brindar apoyo frente a los incendios que afectan al Tolima.
“Ningún país del mundo nos ha ayudado tanto como Estados Unidos”, sostuvo.
El primer eje de los acuerdos estará concentrado en la reconstrucción y la recuperación económica. De la Espriella señaló que el terremoto dejó importantes necesidades en vivienda, hospitales, colegios, carreteras, puentes, servicios públicos y capacidad productiva.
Ante este escenario, Colombia propuso a Estados Unidos establecer mecanismos de cooperación, inversión y financiación, con participación de la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional de Estados Unidos (DFC), otras agencias, empresas privadas y compañías de ambos países.
La apuesta del Gobierno colombiano es atraer capital estadounidense hacia proyectos de infraestructura, energía, vivienda, tecnología y reconstrucción productiva.
“Colombia pone proyectos, territorio, capacidad productiva, recursos y reglas claras, y Estados Unidos aporta inversión, financiación, tecnología y capacidad de empresa”, explicó el mandatario.
De la Espriella aseguró que Colombia también asumirá compromisos para generar condiciones favorables para la inversión, entre ellos disciplina fiscal, eficiencia del gasto público, seguridad jurídica y mejores condiciones para los inversionistas.
Además, solicitó al secretario Rubio acompañamiento de Estados Unidos ante organismos multilaterales para facilitar instrumentos de financiación que permitan afrontar la reconstrucción sin comprometer la recuperación económica del país.
Otro de los acuerdos planteados durante la reunión es la creación de un diálogo bilateral de prosperidad, enfocado en proyectos concretos y con responsables, financiación y cronogramas definidos.
“Le he propuesto al señor secretario consolidar un diálogo bilateral de prosperidad con proyectos concretos, responsables, financiación, cronogramas”, señaló De la Espriella.
Según el presidente, los equipos de ambos gobiernos continuarán desarrollando esta agenda en Washington.
Entre las áreas identificadas aparecen energía, infraestructura, tecnología, industria, reconstrucción y minerales críticos, estos últimos dentro del acuerdo suscrito durante la visita de Rubio.
