“El Estado nuevamente es un aliado estratégico para promover el progreso”

El crimen organizado y los movimientos gubernamentales para combatir la inseguridad determinan las dinámicas del sector empresarial. Con esta premisa se desarrolló el VII Foro de Seguridad organizado por AmCham Atlántico y Magdalena, el capítulo OSAC North Caribbean Coast y la Embajada de los Estados Unidos en Colombia.

El evento, que recibió el nombre de ‘Nuevas dinámicas del riesgo en la era de la IA: Seguridad, crimen organizado y resiliencia empresarial’, contó con la participación de líderes empresariales, autoridades, expertos en seguridad y representantes del sector público y privado.

La primera conferencia la realizó Pablo Enciso, experto en análisis de riesgos y seguridad corporativa. El también gerente de la empresa Serinpetrol fue el encargado de exponer el panorama de seguridad en el país tras el gobierno saliente.

“El Gobierno actual recibe un campo minado; donde quiera que se mueva, va a haber una mina esperándolo para estallar”, expresó el experto.

Enciso cuestionó los resultados de la política de paz total y sostuvo, citando cifras de la Fundación Ideas para la Paz (FIP), que los grupos de crimen organizado y las organizaciones narcoterroristas crecieron significativamente durante los últimos cuatro años.

Asimismo, el analista alertó sobre la pérdida de control territorial del Estado en regiones como el Catatumbo, Cauca, Chocó y Arauca.

En ese sentido, indicó que este escenario impacta de manera multidimensional a las empresas, especialmente la imagen y reputación corporativa, así como la cadena logística.

“Las compañías estamos constantemente tratando de generar, dentro de nuestros empleados y en nuestras prácticas de negocio, por ejemplo, buenas prácticas de transparencia. (…) También representa una amenaza para la cadena logística de suministro de las empresas. La extorsión no es un fenómeno cualquiera; es un fenómeno que puede tocar a las puertas de nuestras organizaciones”, precisó.

De esta manera, resaltó que una de las herramientas que tienen las compañías para blindarse de estas coyunturas es llevar a cabo un diagnóstico profundo del entorno; es decir, entender cómo estas organizaciones de crimen organizado operan en las zonas en las que las empresas tienen influencia. Esto con el propósito de proteger tanto a las operaciones como a los empleados.

Para estar preparados para el riesgo y la amenaza de estas estructuras, anotó que las empresas deben generar protocolos, procedimientos y directivas, así como políticas claras de cómo se debe operar en los territorios. Esto, en términos técnicos, se le dice resiliencia empresarial.

“Es importante construir resiliencia empresarial ante estos fenómenos. Entender que la resiliencia se dedica un poco a entender que las cosas pueden pasar, que podemos tener riesgos que afecten al negocio. Pero radica en que estemos preparados para manejarlos”, definió.

Finalmente, comentó que ve con optimismo al gobierno del presidente Abelardo De la Espriella: “Vamos a pasar de un Estado que le ponía obstáculos y obstrucción al desarrollo de las empresas, a un Estado que las ve nuevamente como un aliado estratégico para promover el progreso y el desarrollo social”.

Más detalles del evento

La jornada inició con la intervención de Jon Kopecky, Oficial Regional de Seguridad de la Embajada de los Estados Unidos en Colombia, quien abordó la relevancia de la cooperación institucional y el intercambio de información para fortalecer las capacidades de prevención y respuesta frente a los riesgos actuales.

En conversación con Vicky Ibáñez, directora de AmCham Atlántico y Magdalena, señaló que el evento busca compartir todas las prácticas que se deben implementar para mantener la seguridad tanto en la cadena de suministro, valor y logística.

“Todos estamos esperanzados en las nuevas políticas que definitivamente favorecerán a mantener, a controlar y a volver a la ruta de control del narcotráfico, para que esto definitivamente no aqueje a nuestras compañías”, puntualizó.

El Caribe, una región del país “atractiva” para el crimen organizado

Durante su intervención, Pablo Enciso aseguró que el Caribe colombiano es un territorio “atractivo” para las organizaciones criminales, lo que explica la expansión de estos grupos en la zona.

A propósito, Luis Trejos, experto en seguridad y profesor de la Universidad del Norte, explicó que las políticas de seguridad del Gobierno anterior, centradas en el apaciguamiento de la violencia, provocaron una fragmentación de las estructuras criminales en el Atlántico y el desplazamiento de actividades ilegales hacia otros municipios del departamento.

“Se fracturó el ecosistema judicial; aparecieron disidentes y otros criminales que tuvieron oportunidades para ocupar espacios en este ecosistema. Y hoy, según lo manifestó en el mes de abril el anterior ministro de Defensa, el general Sánchez, en el Atlántico hay 11 estructuras criminales luchando por el control de rentas ilegales. Pasamos de dos macroestructuras a 11 estructuras compitiendo por estos mercados de ilegalidad”, expuso Trejos durante su intervención en la conferencia ‘Escenarios, expectativas y retos empresariales de la seguridad en la región’.

Tomado de: EL HERALDO

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