El Departamento de Estado de los Estados Unidos ha confirmado la descertificación de Colombia en la lucha antidroga.
“Por la presente identifico a los siguientes países como países de tránsito de drogas importantes o países productores de drogas ilícitas importantes: Afganistán, Bahamas, Belice, Bolivia, Birmania, China, Colombia, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Haití, Honduras, India, Jamaica, Laos, México, Nicaragua, Pakistán, Panamá, Perú y Venezuela”, dice el texto.
Dentro del comunicado compartido por la oficina diplomática de Estados Unidos, también hubo una nota sobre la llegada al poder del presidente Abelardo De La Espriella.
“El pueblo colombiano tomó la valiente decisión de elegir a Abelardo de la Espriella como presidente. Se ha comprometido a liderar una campaña enérgica contra el cultivo de coca y la producción de cocaína, que alcanzaron niveles récord bajo las fallidas políticas socialistas de su predecesor”, dice el comunicado.
“Colombia está preparada para retomar su posición como nuestro principal socio en materia de seguridad en el hemisferio, y las fuerzas armadas, la policía, la fiscalía y los tribunales del país finalmente cuentan con un digno defensor en el presidente de la Espriella”, asegura el texto.
Estados Unidos aseguró que el país mantiene la no certificación por la “incompetencia” del anterior gobierno y que la posibilidad de levantar esta descertificación es posible tras la llegada del nuevo gobierno.
“Si, como se espera, Colombia logra avances en la erradicación enérgica de la coca y el desmantelamiento de sus redes narcoterroristas durante el próximo año, consideraré levantar la calificación de “fracaso demostrado” del país, que se mantiene únicamente debido a la incompetencia y el caos generados por el anterior gobierno de extrema izquierda durante la mayor parte del año pasado”, se lee en el comunicado.
La descertificación de Colombia se produjo el 15 de septiembre de 2025, durante el Gobierno de Gustavo Petro. Washington argumentó que Colombia había “fallado demostrablemente” en sus compromisos antidrogas.
Entre las razones señaladas estuvieron el aumento de los cultivos de coca y de la producción potencial de cocaína, además de críticas a la estrategia de Petro frente a los grupos armados y el narcotráfico.
El Gobierno colombiano cuestionó esa interpretación y destacó sus resultados en incautaciones, destrucción de laboratorios y lucha contra organizaciones criminales. La decisión ocurrió además en un contexto de creciente tensión política entre Petro y Trump.
