Monómeros cerrará 2021 con récord de ingresos

Así lo asegura el gerente de la empresa del gobierno de Venezuela, Guillermo Rodríguez, quien precisó que ya se superó el billón de pesos.

“En el presente Monómeros Colombo Venezolanos funciona, y su futuro va a ser mejor”. De este modo el gerente de la empresa Guillermo Rodríguez Laprea, describe la actual coyuntura de la compañía que tiene una participación del 37% en el mercado de fertilizantes en el país, y que espera cerrar este 2021 con una cifra de ingresos récord.

Pero, el trámite de los negocios no ha sido fácil y este año en particular la sociedad, propiedad del pueblo venezolano, ha debido sortear con los intentos de toma hostil por parte de algunos de sus acreedores, una pretendida intervención por parte de la Superintendencia de Sociedades (Supersociedades), el inicio de un proceso de reorganización de emergencia y la negativa de la banca a otorgarle crédito.

Incluso así, Rodríguez es optimista y considera que en 2022 podría aprovechar la capacidad de producción ociosa que tiene la empresa e iniciar exportaciones a varios mercados.

Nombrado en el cargo a comienzos de este año por la Asamblea Nacional de Venezuela en reemplazo de Gustavo Sol, Rodríguez le explicó a EL COLOMBIANO a qué ha debido enfrentarse.

Hemos escuchado del intento de toma hostil de esta compañía por parte de alguno de sus acreedores (Nitron Group), ¿cuál es el interés?

“Aquí hay muchos intereses económicos y se han ido viendo y decantando. La Asamblea Nacional presentó un informe y hay una empresa norteamericana grande muy interesada en que por una pequeña deuda hacerse con las acciones de Monómeros”.

¿Desde cuándo se viene gestando esa toma?

“Yo inicié la gestión el pasado 27 de enero, y con el paso del tiempo nos dimos cuenta de que se habían hecho cosas en función de la toma hostil, es decir que eso empezó a marchar antes de que yo llegara. El primer elemento que nos dio muestra de la magnitud de lo que estaba pasando es que hubo un anuncio en el sentido de que la Fiscalía iba a entrar a Monómeros. Ese día fue el peor desde que estoy aquí. ¡Oh sorpresa! Estando en Bogotá me llamó uno de los abogados a decirme que tenía varias denuncias penales, por concierto para delinquir y terrorismo, financista de las Farc, el Eln, Los Rastrojos, y que era descuartizador y jefe de la banda de los 40 Negritos, entre otras. Con esto entendí hasta dónde podía llegar esta cuestión”.

¿Y está vinculado a algún proceso por esos señalamientos?

“Todo eso empezó a ser archivado porque eran denuncias anónimas, pero lo que realmente pretendían era que en los bancos, en los que buscamos financiamiento, cuando miraran el Sagrilaft (Sistema de Autocontrol y Gestión del Riesgo Integral de Lavado de Activos, la Financiación del Terrorismo y el Financiamiento de la Proliferación de Armas de Destrucción Masiva) apareciera todo eso. Esto comenzó en abril y lo particular fue que este año, antes de que la Supersociedades llegara, ya se sabía de su actuación a través de las redes, lo que demuestra que todo estaba preparado”.

Pero, en septiembre se anunció que la superintendencia sometía a control a la empresa…

“Hoy estamos operando con normalidad, no hay intervención, no hay una decisión en firme, pues acogimos el recurso de reposición en una primera instancia y dependerá de los que ellos determinen”.

¿Qué efectos han tenido esos anuncios?

“Tras la resolución de la Supersociedades y el despliegue mediático al asunto, debo decir que en un solo día perdimos US$108 millones en créditos, todo el mundo se asustó, pero hemos ido recuperando la confianza y mostrando nuestra realidad. Decían que en agosto no tendríamos cómo pagar y estamos viendo resultados excepcionales”.

¿Y la banca le da crédito?

“Desde 2017 comenzó la aplicación del Ofac a Monómeros (por la inclusión de la empresa en la lista Clinton) por parte del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, y llegamos a estar sin cuentas bancarias. En 2019 nos dieron la licencia y empezamos a operar, pero la banca aún no nos presta. En 2016 Monómeros tenía US$80 millones en créditos permanentes de flujo de caja, que es lo normal en la empresa. Desde el 2018 estamos en cero y hemos dependido de los créditos de los proveedores. En el pasado congreso de Asobancaria tuvimos una reunión con el representante del Ofac y los oficiales de cumplimiento de la banca colombiana, pero hasta ahora no hay avances. Con quienes hemos hecho el esfuerzo y vemos oportunidad es con la banca del Estado, Bancóldex y Banco Agrario”.

Y la empresa acogió o no la Negociación de Emergencia de Acuerdos de Reorganización (Near)?

“Sí. Nos acogimos al Decreto 560 para organizar las cuentas (a través del Centro de Conciliación y Arbitraje de la Cámara de Comercio de Barranquilla), y no vamos a dejarle de pagarla a nadie. El proceso comenzó el 9 de noviembre”.

¿Quiénes son los acreedores?

“Proveedores nacionales con los que trabajamos y otros internacionales, pero en cuentas corrientes de nuestro funcionamiento. A los de la toma hostil les debemos unos US$20 millones, y querían que una empresa de US$ 600 millones se cambiará por esa deuda”.

¿Cree que ellos le dirán que sí a un acuerdo?

“Esperamos de ellos el proceder racional que es lo que prima aquí”.

¿Cómo cerrará este 2021?

“Lo más importante es que estamos presente en todo el país llevando nuestros productos, pagando nuestras obligaciones con normalidad, estamos al día con todos los proveedores, salvo con un proveedor específico, que intentó la toma hostil. Tenemos 598 empleados, pero impactamos a por lo menos 1.500 familias más. Llegamos a 800.000 agricultores en Colombia, atendiendo 1 millón de hectáreas de café, papa, en otros cultivos. Producimos unas 700.000 toneladas de fertilizantes que representan el 80% de nuestros ingresos. En octubre ya superamos un billón de pesos y terminaremos con una cifra récord y dando utilidades”

Tomado de: EL COLOMBIANO