Indicadores económicos y decisión de la FED marcarán la agenda de Estados Unidos esta semana

El próximo martes, The Conference Board publicará el índice de confianza del consumidor correspondiente a abril, un indicador clave para evaluar la solidez del consumo privado al inicio del segundo trimestre de 2026. El dato será particularmente relevante en un momento en el que persisten presiones inflacionarias asociadas a choques de oferta —especialmente energía— y a efectos de traspaso de aranceles, lo que ha comenzado a erosionar el poder adquisitivo de los hogares.

En marzo, la confianza mostró una leve recuperación de 0,8 puntos hasta 91,8, desde 91,0 en febrero, consolidando un segundo avance mensual consecutivo. Sin embargo, el comportamiento fue divergente entre componentes: el índice de situación actual aumentó 4,6 puntos hasta 123,3, reflejando una mejor percepción del entorno económico presente, mientras que el índice de expectativas retrocedió 1,7 puntos hasta 70,9, manteniéndose por debajo del umbral de 80 que históricamente se asocia con riesgos de recesión.

La mejora en las condiciones actuales estuvo explicada por una percepción algo más favorable del entorno empresarial y del mercado laboral. En particular, el diferencial del mercado laboral —la proporción de consumidores que considera que los empleos son “abundantes” menos aquellos que los perciben como “difíciles de conseguir”— se ubicó en +5,8%, mostrando un leve fortalecimiento. No obstante, las expectativas a seis meses se deterioraron, especialmente en lo relacionado con ingresos y condiciones laborales, lo que sugiere cautela de los hogares frente al panorama futuro.

A nivel cualitativo, las respuestas de los consumidores continuaron sesgadas hacia el pesimismo. Las preocupaciones por el costo de vida se mantuvieron como el principal factor, con un aumento en las menciones a precios, energía y conflicto geopolítico, en línea con el impacto del choque petrolero asociado a la guerra en Irán. En este entorno, las expectativas de inflación a 12 meses repuntaron hasta niveles no vistos desde agosto de 2025, mientras que la proporción de consumidores que anticipa tasas de interés más altas aumentó significativamente.

En términos de comportamiento, los hogares mostraron señales de mayor cautela en el gasto. Los planes de compra de bienes durables se debilitaron en el margen, con un desplazamiento hacia decisiones más conservadoras, mientras que el gasto en servicios evidenció una recomposición hacia categorías esenciales y de menor costo. De cara a abril, el mercado evaluará si la estabilización reciente de la confianza logra consolidarse o si, por el contrario, el deterioro en el componente de expectativas continúa profundizándose, lo que reforzaría los riesgos de desaceleración del consumo en los próximos meses y sus implicaciones sobre el crecimiento y la trayectoria de la política monetaria.

Producto Interno Bruto. Así mismo, el jueves, la Bureau of Economic Analysis publicará la estimación preliminar del PIB correspondiente al primer trimestre de 2026. En el cuarto trimestre de 2025, según la tercera estimación, el PIB real creció a una tasa anualizada de 0,5%, desacelerándose de manera significativa frente al 4,4% registrado en el tercer trimestre. El resultado reflejó un menor dinamismo de la actividad, con aportes positivos del consumo privado y la inversión, que fueron parcialmente compensados por caídas en el gasto público y las exportaciones, mientras que la reducción de las importaciones contribuyó positivamente al crecimiento.

La cifra del cuarto trimestre fue revisada a la baja en 0,2 puntos porcentuales frente a la estimación previa, principalmente por un ajuste negativo en la inversión. Desde la demanda interna, las ventas finales reales a compradores privados domésticos crecieron 1,8%, también con una leve revisión a la baja, lo que sugiere una moderación del impulso subyacente de la economía más allá de la volatilidad del comercio exterior.

Por sectores, el valor agregado real aumentó 2,3% en las industrias privadas productoras de servicios, mientras que las industrias productoras de bienes cayeron 1,8% y el sector gobierno se contrajo 7,8%, explicando parte importante de la desaceleración agregada. En paralelo, el ingreso interno bruto real (GDI) creció 2,6%, con un aumento significativo de las utilidades corporativas (US$246,9 mil millones), lo que evidencia cierta divergencia entre medidas de actividad e ingreso.

En materia de precios, el índice de precios de las compras internas brutas aumentó 3,7%, mientras que el deflactor del gasto en consumo personal (PCE) creció 2,9% y el PCE subyacente 2,7%, manteniéndose relativamente estables frente a estimaciones previas. Estos niveles confirman que, pese a la desaceleración del crecimiento, las presiones inflacionarias continúan presentes.

De cara al primer trimestre de 2026, el mercado evaluará si la economía logró recuperar dinamismo tras la marcada desaceleración observada al cierre de 2025 o si, por el contrario, se consolida un escenario de crecimiento más moderado. La evolución del consumo, la inversión y el sector externo será determinante para anticipar la trayectoria de la actividad en el resto del año, así como sus implicaciones sobre la política monetaria.

Decisión de política monetaria de la Reserva Federal de EE. UU. (FED).  Y esta misma semana, la Federal Reserve anunciará una nueva decisión de política monetaria, en un entorno en el que la inflación continúa por encima del objetivo y la actividad económica muestra señales mixtas. El mercado estará particularmente atento al tono del Comité, especialmente frente a choques recientes en precios de energía y su posible transmisión a expectativas inflacionarias.

En su reunión más reciente (marzo de 2026), el Federal Open Market Committee decidió mantener sin cambios el rango objetivo de la tasa de fondos federales en 3,50%–3,75%, tras el recorte realizado en diciembre de 2025. De acuerdo con la comunicación oficial, el Comité destacó que la actividad económica sigue expandiéndose, que el mercado laboral permanece sólido y que la inflación, aunque ha disminuido, continúa por encima del 2%.

Asimismo, la Fed reiteró que no considera apropiado reducir tasas hasta tener mayor confianza en la convergencia sostenida de la inflación hacia su meta. Este mensaje refuerza una postura dependiente de los datos, en la que la trayectoria de política monetaria estará determinada por la evolución de inflación, empleo y condiciones financieras.

En sus comunicaciones más recientes, el presidente Jerome Powell ha insistido en que la Fed evaluará con cautela los efectos de choques de corto plazo, como energía, y evitará reaccionar de forma prematura. En esa línea, ha reiterado que el proceso desinflacionario sigue en curso, pero aún no está completamente asegurado.

De cara a la próxima reunión, el consenso del mercado apunta a una pausa en la tasa de referencia. En este contexto, el foco estará en el lenguaje del comunicado y en cualquier señal sobre el momento de futuros recortes. Un tono más restrictivo podría retrasar esas expectativas, mientras que una evaluación más balanceada mantendría abierta la puerta a una flexibilización gradual más adelante en el año.

REACCIONES INTERNACIONALES Y AVANCES DE INVESTIGACION TRAS INCIDENTE DE SEGURIDAD DURANTE CENTA DE CORRESPONSALES

De acuerdo con el incidente registrado durante la cena anual de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca, realizada en el hotel Washington Hilton, las autoridades estadounidenses identificaron al sospechoso como Cole Tomas Allen, aunque su identidad aún no ha sido formalizada públicamente. Según las primeras versiones de la investigación, el hombre habría intentado ingresar armado al salón principal donde se encontraban el presidente Donald Trump, altos funcionarios de su administración, periodistas e invitados al evento.

El fiscal general interino, Todd Blanche, señaló que los indicios preliminares apuntan a una posible acción premeditada, debido a que el sospechoso habría viajado desde California hasta Washington en los días previos y se hospedó en el mismo hotel donde se desarrollaba la cena. Al momento del incidente, el individuo portaba armas de fuego y cuchillos, mientras las autoridades avanzan en la revisión de sus dispositivos electrónicos, escritos personales y antecedentes para establecer sus motivaciones y determinar si actuó solo.

Blanche afirmó que, según los elementos iniciales de la investigación, el sospechoso “efectivamente tenía como objetivo a personas que trabajan en la administración, probablemente incluyendo al presidente”. Durante el operativo, un agente del Servicio Secreto resultó herido tras recibir un impacto de bala en su chaleco antibalas, aunque se espera su recuperación total. El sospechoso permanece bajo custodia hospitalaria y enfrenta la posibilidad de múltiples cargos formales.

Por su parte, el presidente Trump sostuvo en una entrevista con Fox News que el atacante habría actuado motivado por un fuerte “odio” hacia los cristianos, basándose en un manifiesto y en información preliminar recopilada por las autoridades. “Cuando lees su manifiesto, odia a los cristianos. Eso es seguro. Es un odio fuerte, anticristiano”, afirmó el mandatario. Sin embargo, Blanche adoptó un tono más cauteloso y aclaró que la investigación se encuentra en una fase inicial, por lo que el móvil oficial aún no ha sido determinado.

El incidente generó una rápida reacción internacional, con pronunciamientos de distintos gobiernos en rechazo al uso de la violencia y en respaldo a la seguridad institucional en Estados Unidos. Las declaraciones coincidieron en condenar el hecho, resaltar la importancia de preservar el normal funcionamiento democrático y rechazar cualquier forma de violencia política.

El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, rechazó “categóricamente todo acto de violencia, especialmente aquellos que atentan contra la integridad y la vida humana”, y sostuvo que “ninguna forma de violencia institucional o individual puede tener cabida en una sociedad democrática”. También expresó solidaridad con el pueblo estadounidense y con la familia Trump.

En la misma línea, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, celebró que el presidente y la primera dama se encontraran fuera de peligro. “Qué bueno que el presidente Trump y su esposa se encuentren bien”, afirmó, al tiempo que enfatizó que “la violencia no debe ser nunca el camino”.

El gobierno de Perú expresó su “más enérgica condena” frente al acto de violencia y valoró que los asistentes al evento se encontraran fuera de peligro. Desde Canadá, el primer ministro Mark Carney manifestó alivio por la seguridad del presidente, la primera dama y los invitados, y señaló que “la violencia política no tiene lugar en ninguna democracia”.

Otros líderes también se sumaron a las condenas. La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, rechazó el “intento de agresión” y afirmó que la violencia “nunca será una opción” para quienes defienden la paz. Por su parte, el presidente de República Dominicana, Luis Abinader, calificó el hecho como “un cobarde ataque” y expresó alivio porque el mandatario estadounidense y los asistentes resultaron ilesos.

A nivel global, el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, dijo estar “profundamente conmocionado” por el incidente, al que describió como “perturbador”, y expresó su deseo de seguridad y bienestar continuo para el presidente Trump. El presidente de Argentina, Javier Milei, también condenó el episodio y lo presentó como una señal de creciente preocupación por la seguridad del liderazgo político en Estados Unidos.

Mientras avanzan las investigaciones, las autoridades estadounidenses mantienen bajo custodia al sospechoso y continúan analizando sus antecedentes, dispositivos y escritos para esclarecer el alcance de sus planes y las razones detrás del ataque. Aunque Trump ha señalado un posible móvil religioso, el Departamento de Justicia insiste en que aún no existe una conclusión oficial sobre las motivaciones del incidente.

PRESIDENTE TRUMP EXIGE ACELERAR SALÓN DE BAILE EN LA CASA BLANCA TRAS INCIDENTE DE SEGURIDAD

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, exigió la finalización inmediata del salón de baile que ordenó construir en la Casa Blanca, luego de ser evacuado durante la cena de la Asociación de Corresponsales tras la irrupción de un hombre armado. El mandatario vinculó directamente el incidente con la necesidad de reforzar la infraestructura de seguridad dentro del complejo presidencial, argumentando que eventos de alto perfil requieren condiciones más estrictas de control.

A través de un mensaje en su red social, Trump afirmó que “lo que pasó anoche es exactamente la razón” por la cual las fuerzas de seguridad han insistido en la construcción de este espacio. Según el Presidente, el proyecto responde a recomendaciones del Servicio Secreto y de otras agencias encargadas de la protección presidencial, que han advertido sobre las limitaciones de los recintos actuales para eventos multitudinarios dentro de la Casa Blanca.

El proyecto, valorado en aproximadamente US$400 millones, se encuentra actualmente suspendido por una disputa legal. Trump cuestionó la demanda que frenó las obras, señalando que “debe ser desestimada de inmediato”, en referencia al proceso que llevó al juez federal Richard Leon a ordenar una medida cautelar por la falta de aprobación del Congreso. La decisión respondió a una acción presentada por un grupo conservacionista que busca preservar la integridad histórica del complejo.

De acuerdo con el mandatario, el nuevo salón de baile tendría características de seguridad avanzadas, incluyendo un diseño sin niveles superiores que reduzcan riesgos de infiltración y estándares que calificó como “de alto secreto militar”. La referencia se produce en un momento en el que las autoridades investigan el intento de ataque ocurrido en el hotel Washington Hilton, donde el sospechoso logró ingresar como huésped antes del evento.

Trump sostuvo que un espacio con estas características habría evitado el incidente reciente, en el que un agente del Servicio Secreto resultó herido y se produjo la evacuación del Presidente, la primera dama Melania Trump y el vicepresidente. “Este evento nunca habría ocurrido con el salón de baile […] ¡No se puede construir lo suficientemente rápido!”, afirmó, asegurando además que la obra avanza por debajo del presupuesto y con adelantos frente al cronograma original, pese a las restricciones judiciales vigentes.

CIERRE DE INVESTIGACION CONTRA POWELL DESTRABA NOMINACION DE KEVIN WARSH A LA FED

El cierre de la investigación criminal del Departamento de Justicia contra el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, eliminó uno de los principales obstáculos políticos para avanzar la nominación de Kevin Warsh como próximo jefe del banco central estadounidense. El senador republicano Thom Tillis anunció que apoyará el proceso de confirmación tras recibir garantías de que el caso contra Powell quedó cerrado y que no será reabierto salvo que surjan nuevos elementos derivados de una revisión interna.

Tillis, miembro del Comité Bancario del Senado, había bloqueado durante meses el avance de la nominación al considerar que la investigación podía representar una forma de presión política contra Powell y, por extensión, una amenaza a la independencia de la Reserva Federal. La pesquisa estaba relacionada con los costos de renovación de edificios de la Fed en Washington, un proyecto que fue objeto de cuestionamientos por parte del presidente Donald Trump y sus aliados.

La fiscal federal Jeanine Pirro anunció el cierre de la investigación del Departamento de Justicia y remitió el caso al inspector general de la propia Reserva Federal, instancia que ya había revisado previamente el proyecto. Según reportes de prensa, el cierre de la pesquisa penal no impide que continúe una revisión administrativa interna, pero sí reduce la presión judicial directa sobre Powell y despeja el camino para que el Senado avance en la evaluación de Warsh.

El giro de Tillis resulta clave porque los republicanos cuentan con una estrecha mayoría en el Comité Bancario del Senado. Con su respaldo, la nominación de Warsh puede avanzar hacia una votación en comisión y posteriormente al pleno del Senado, donde se espera una decisión antes del 15 de mayo, fecha en la que expira el mandato de Powell como presidente de la Fed.

Warsh, exgobernador de la Reserva Federal, ha buscado proyectar una imagen de independencia frente a las presiones políticas sobre la política monetaria. Durante su proceso de confirmación, afirmó que no recibió compromisos del presidente Trump para modificar las tasas de interés, aunque sus posiciones han sido leídas por algunos demócratas como más cercanas a la agenda económica de la Casa Blanca.

La nominación ocurre en un contexto de alta sensibilidad para la autonomía del banco central. Trump ha presionado públicamente por una política monetaria más flexible, mientras Powell ha defendido la necesidad de que las decisiones sobre tasas respondan a la evolución de la inflación, el empleo y las condiciones económicas. Para los críticos de Warsh, el riesgo es que su llegada pueda aumentar la percepción de interferencia política en la Fed; para sus defensores, su experiencia como exgobernador y su paso por el sector financiero lo convierten en una figura preparada para liderar una nueva etapa en la institución.

Aunque el cierre de la investigación contra Powell no resuelve todas las tensiones alrededor de la Reserva Federal, sí modifica el escenario inmediato en el Senado. La decisión permite a los republicanos reactivar una nominación que permanecía en suspenso y abre una ventana decisiva para concretar el relevo en la presidencia del banco central antes del vencimiento formal del mandato de Powell.

PRESIDENTE TRUMP DESCARTA URGENCIA PARA ACUERDO CON IRÁN Y MANTIENE PRESIÓN

El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que no tiene prisa por alcanzar un nuevo acuerdo con Irán, argumentando que la estrategia de presión máxima de su administración ha debilitado significativamente la economía de Teherán. En una entrevista con Fox News, el mandatario afirmó que el tiempo favorece a Washington y que las condiciones actuales permiten sostener la presión sin necesidad de acelerar negociaciones.

Trump indicó que, aunque existen canales de comunicación abiertos a través de aliados como Pakistán, no considera necesario avanzar de inmediato hacia un acuerdo formal. Reiteró que su principal objetivo es impedir que Irán desarrolle armamento nuclear, advirtiendo que “no se puede permitir que Irán posea armas nucleares bajo ninguna circunstancia” y señalando que esto representaría un riesgo para Israel, Europa y Estados Unidos.

Durante la entrevista, el mandatario también cuestionó el papel de los aliados europeos y de la OTAN, acusándolos de no contribuir de manera suficiente a la contención del régimen iraní. Trump sostuvo que Estados Unidos asume una carga desproporcionada en la seguridad global, pese a los altos niveles de gasto destinados a la protección de Europa frente a amenazas externas.

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