EE.UU. busca limitar recompra de acciones para evitar riesgos de manipulación

El presupuesto federal para 2023 propuesto este lunes por el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, podría poner algunas restricciones a las recompras de acciones por parte de compañías que cotizan en Wall Street. Una alternativa que si bien es muy común, tiene varias controversias detrás.

La recompra de acciones, tal como lo afirma su nombre, consiste en la readquisición por parte de una empresa de sus propias acciones, con el principal objetivo de devolver mayores ganancias a sus accionistas y mejorar sus métricas financieras. Esto, considerando que una menor cantidad de acciones circulantes en el mercado deriva en mayores precios.

Sin embargo, existen varios puntos que hacen de esta práctica algo controversial e incluso, para algunos inversionistas, una manipulación de mercado. Entre ellos, que la readquisición puede dar un impulso artificial a las acciones para así “enmascarar” posibles problemas financieros.

El gerente de Renta4, Arturo Frei, recalca que “esta práctica trae aparejada una disminución de liquidez de la empresa que podría afectar al crecimiento futuro de la misma, ya que limita posibles inversiones u oportunidades de negocio atractivas que todavía no se han identificado”.

“Este capital que se destina a la recompra de acciones, deja de ser invertido en la economía real y pasa a ser empleado únicamente para retribuir a los propietarios de la sociedad en el mercado financiero”, añade.

Igualmente, el economista jefe de Altafid, Francisco Simian, recuerda que en Estados Unidos fueron consideradas ilegales durante mucho tiempo, y que algunos critican posibles conflictos de interés, ya que “si la administración de la empresa tiene opciones, tiene un gran incentivo a evitar que el precio de la acción caiga, por lo que podrían estar recurriendo a las recompras con ese objetivo en mente”.

Por lo mismo, la propuesta del plan de gastos de Biden obligaría a los ejecutivos corporativos a “mantener las acciones de la empresa que reciben durante varios años después de recibirlas”. Asimismo, se les prohibiría vender esas acciones “en los años posteriores a la recompra de acciones”.

Para Frei una limitación de la recompra de acciones “puede suponer que los mercados cuenten con un menor apoyo, lo cual podría traducirse en un ajuste de las valoraciones e incluso un aumento de la presión bajista que hiciera corregir a los mercados”.

En tanto, Simian afirma que, en primer lugar, será importante saber quién será calificado como “ejecutivo”, pues con esa información será posible saber si los incentivos accionarios que muchas empresas ofrecen a sus trabajadores se vuelven considerablemente menos atractivos.

“En segundo lugar, una política como esta podría terminar aumentando el atractivo relativo de los dividendos como forma de transferir dinero de vuelta a los accionistas”, concluye.

Tomado de: LA REPÚBLICA