Con cifra estimada de PIB, Colombia es la segunda en Latam según la Ocde

Si se compara el anuncio del presidente Iván Duque en Bruselas sobre el crecimiento económico colombiano de 10,2%, “el mayor de la historia”, con los otros países Ocde, el país tuvo un crecimiento mayor que las proyecciones actuales de otras economías de la región, como México (5,9%), Brasil (5%) y Argentina (2,5%) y solo estuvo por debajo de Chile (12%).

En su último reporte oficial de Perspectivas Económicas, el organismo internacional ya había destacado que Colombia es uno de los que reportaron mejores índices de recuperación en 2021, a pesar de que -en general- el impulso mundial se ha atenuado y manifiesta cada vez más desequilibrios

Sobre Colombia, la Ocde asegura que, tras superar su nivel anterior a la crisis en el tercer trimestre de 2021, se prevé que el PIB crezca 5,5 % en 2022 y 3,1 % en 2023. De acuerdo al organismo, el consumo privado es el principal motor de la recuperación a medida que repunta el empleo, aunque a un ritmo más lento que actividad económica.

Asimismo, indican que la cobertura de vacunas ha logrado un progreso significativo, pero va a la zaga de sus pares regionales. Los fuertes precios de las materias primas y la mejora de las perspectivas en los principales socios comerciales seguirán apuntalando las exportaciones.

De acuerdo al organismo internacional, “el fracaso a la hora de garantizar una vacunación rápida y eficaz en todos los países está resultando costoso, y subsiste un elevado grado de incertidumbre ante la incesante aparición de nuevas variantes del virus”.

El informe de la Ocde indica que la economía chilena está creciendo con fuerza, impulsada por una rápida implementación de vacunas, un gran estímulo fiscal, altos precios de las materias primas y el impacto a corto plazo de los retiros extraordinarios de fondos de pensiones sobre el consumo. La entidad espera que el crecimiento del PIB se desacelere hacia 2% en 2023, a medida que se endurecen las políticas monetarias y fiscales. La inflación ha aumentado en medio de una fuerte demanda interna y cuellos de botella en la oferta, pero se prevé que regrese lentamente al objetivo de 3 % a principios de 2023.

La economía de México, por su parte, creció 5,9% en 2021 y se prevé que esta se expanda 3,3% en 2022 y 2,5 % en 2023. Las exportaciones seguirán beneficiándose de la fuerte recuperación de Estados Unidos. La Ocde manifestó que el consumo se verá respaldado por la mejora gradual del mercado laboral y la proporción cada vez mayor de población vacunada. Asimismo, que la inversión se beneficiará de los proyectos de infraestructura previstos. La inflación tenderá a la baja, después del aumento significativo en 2021.

Una de las economías más fuertes de la región, Brasil, tuvo un crecimiento previsto en cuanto a PIB de 5% en 2021, pero se desacelerará 1,4 % en 2022 y 2,1 % en 2023. La Ocde resalta que la campaña de vacunación se ha acelerado y la actividad económica, respaldada por el consumo privado y la inversión, se reinició a medida que se levantaron las restricciones.

De igual forma, exaltó que las exportaciones se han beneficiado de la recuperación mundial, la sólida demanda de materias primas y un tipo de cambio débil. Sin embargo, los cuellos de botella en el suministro, el menor poder adquisitivo, las tasas de interés más altas y la incertidumbre política han frenado el ritmo de la recuperación. También, indicó que el mercado laboral se está recuperando con cierto retraso y el desempleo se mantiene por encima de los niveles previos a la pandemia.

La producción en la mayoría de los países de la Ocde ya ha sobrepasado el punto en el que se encontraba a finales de 2019 y está volviendo gradualmente a los niveles previstos antes de la pandemia. No obstante, las economías de menor renta, en particular aquellas con bajas tasas de vacunación contra la covid-19, corren el riesgo de quedarse atrás.

Las perspectivas prevén un repunte del crecimiento económico mundial hasta de 5,6% en 2021 y de 4,5% en 2022, antes de volver a instalarse en 3,2% en 2023, cerca de las tasas previas a la pandemia.

La Ocde indicó que la fuerte recuperación de la actividad observada a principios del año pasado está perdiendo fuelle en muchas economías avanzadas. De igual forma, que un acusado aumento de la demanda de bienes desde la reapertura de las economías, y la incapacidad de la oferta para seguir el ritmo, han provocado puntos de estrangulamiento en las cadenas de producción.

“Escasez de mano de obra, cierres relacionados con la pandemia, un aumento de los precios de la energía y de las materias primas, y la insuficiencia de algunos materiales esenciales están frenando el crecimiento y agravando las presiones de los costes. La inflación ha aumentado considerablemente en algunas regiones ya desde el principio de esta fase de recuperación”, concluyó el informe.

Tomado de: LA REPÚBLICA