Colombia, el que más recibe asistencia económica de EE. UU. en el hemisferio occidental

Más que por el bicentenario de las relaciones diplomáticas o los 10 años de la entrada en vigencia del Tratado de Libre Comercio (TLC), 2022 es clave para la relación entre Estados Unidos y Colombia para pactar nuevos frentes de trabajo en seguridad, desarrollo, medio ambiente e instituciones.

Aun con los puntos por mejorar en la relación bilateral hay varios indicadores interesantes, como el hecho de que Colombia es el mayor receptor de asistencia económica de Estados Unidos en el hemisferio occidental, con casi US$30.000 millones entre 1946 y 2021.

Así se desprende de un estudio adelantado por la Cámara de Comercio Colombo Americana (Amcham Colombia), que se publicará en las próximas semanas, pero del cual se dio un abrebocas ayer en la asamblea general de afiliados del capítulo Antioquia y Caldas de esa asociación.

Mauricio Reina, investigador asociado a Fedesarrollo, quien realizó el estudio junto a Sandra Oviedo, detalló cómo en los últimos años la asistencia económica de la máxima potencia mundial a Colombia se ha diversificado: los recursos para aspectos humanitarios y de agricultura crecieron, y los que van al control de estupefacientes disminuyeron desde 2006.

En ese año Estados Unidos apoyó con cerca de US$1.400 millones la lucha contra las drogas en Colombia y apenas una pequeña tajada de los recursos iba a otros frentes. Para ver el viraje en la agenda, hay que decir que en 2021 la asistencia humanitaria se llevó US$223,1 millones, el desarrollo económico US$100 millones y ambos constituyeron los principales rubros en el monto de US$460 millones que movilizó esa nación al territorio nacional.

“En 2021 la asistencia fue más humanitaria y en agricultura. Mientras que a inicios del Plan Colombia, el Departamento de Defensa de Estados Unidos era el que más ayudaba, de 2008 hacia acá Usaid aumentó su participación”, resumió Reina sobre los cambios observados.

Propuesta desapercibida

Además, el experto de Fedesarrollo recordó una noticia que en semanas pasadas retumbó: Colombia será Aliado Estratégico no miembro de la Otan, de Estados Unidos. A su juicio, varios se quedaron solo con ese titular, pero el programa bajo el cual se dará la alianza tiene mucha más sustancia.

Se trata del Proyecto de Ley para la Alianza Estratégica entre Estados Unidos y Colombia de 2022, encabezado por el senador demócrata Robert Menéndez y su colega Tim Kaine, que también comprende un comité consultivo para cooperación en seguridad, el fortalecimiento de Colombia en cadenas de valor y nearshoring, financiamiento a proyectos liderados por mujeres, apoyo contra la deforestación y apoyo para la implementación de los acuerdos de paz, entre otros.

Esto, en concepto de Reina, marca la nueva etapa de las relaciones entre Estados Unidos y Colombia. La potencia nortamericana, que está viendo cómo China acrecienta su influencia en la región, busca afianzar lazos con Colombia por su posición geográfica estratégica y buscando un “refugio” en medio del viraje hacia gobiernos de centro izquierda o izquierda en Latinoamérica.

La nueva ventana abre oportunidades a Colombia en varios frentes. En el comercial, por ejemplo, para impulsar la llegada de azúcar, material eléctrico, pescados y mariscos, perfumes, muebles, hierro y acero, plantas y frutas, entre otros, a ese país.

Para Antioquia, particularmente, el gobernador encargado Luis Fernando Suárez destacó las posibilidades que el aguacate hass, el limón tahití y el cacao, entre otros alimentos producidos en la región, tienen potencial en Estados Unidos. Hoy, ese país es el destino del 30% de las exportaciones departamentales.

En los otros frentes, Colombia representa un punto estratégico en la seguridad hemisférica dada su cercanía con Venezuela, Nicaragua y el Canal de Panamá. Además, en términos de cambio climático es un referente al poseer la sexta matriz energética más limpia del mundo (más de 70% hidroeléctrica), bajas emisiones y su compromiso de ser carbono neutral a 2050.

Miradas hacia Colombia

Y es que, la propia Amcham Colombia valora que la coyuntura internacional ayudaría al territorio nacional a tener un papel mucho más relevante en la agenda de Estados Unidos.

En un documento compartido con EL COLOMBIANO, la cámara binacional asegura que “la continua crisis entre China y Estados Unidos, la cual se ha profundizado por la crisis logística que aún no termina ha obligado a generar nuevos procesos de reubicación de manufacturas e inversiones en busca de socios comerciales más cercanos y políticamente afines”.

Y, en tal sentido, “la coyuntura internacional abre una de las oportunidades más interesantes para que Colombia se consolide como el aliado estratégico más importante de Estados Unidos en la región, tanto en asuntos políticos y económicos, como de cooperación e intercambio”.

Para lograrlo hay varias tareas pendientes por hacer. María Claudia Lacouture, directora ejecutiva de Amcham Colombia, mencionó algunas en una intervención en días pasados, como “seguir reforzando la importancia de la estabilidad jurídica en los procesos judiciales como en las políticas tributarias laborales”. Eso sí, allí tendrán que poner de su parte tanto el sector público como el privado

Tomado de: EL COLOMBIANO