• NOTA DE LA DIRECTORA

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    En el Año 1997, se presentaba la peor crisis económica por la que atravesaba el país, el narcotráfico en aumento, Colombia descertificada por los EE. UU., la lucha de poderes políticos y la ciudad zambullida en corrupción.

     

    Por otro lado, el potencial que tenía la ciudad, su vocación exportadora, cultura más americana que en otras ciudades, y el interés de hacer algo por la ciudad, fueron factores determinantes para preguntarme:

    ¿Qué no se ha hecho?

     

    Conocer sobre la organización de la Cámara Colombo Americana, y el interés de crear un capítulo en la ciudad, fue causal. Había que hacer algo por el bien de la comunidad empresarial.

     

    En el Año 1998, luego de citar a unos treinta empresarios, solo ocho (8) fueron los que se dedicaron a acompañarme en construir estatutos para obtener el aval del capítulo AmCham para Barranquilla. Luego de nueve meses de trabajo, nos anunciaron que volvería un embajador de los Estados Unidos a la ciudad, por primera vez en 25 años, para darle apertura oficial a este capítulo.

     

    Así, el 6 de Noviembre de 1998, el embajador Curtis Kamman, y con los directivos de AmCham de Bogotá, y representantes de su Junta Directiva, nos acompañaron para la apertura oficial, de la AmCham en Barranquilla.

     

    Un reto enorme ha sido liderar una entidad sin ánimo de lucro, que nace como un emprendimiento, y ofrece servicios intangibles. Crecer en afiliados, posicionarse en la región, crear más servicios, diversificarse acorde a los cambios mundiales en comercio, y locales con nuestros afiliados, expandirse, crear nuevas estrategias incluyendo un diplomado de Buen Gobierno, lograr alianzas público/privadas exitosas con la Alcaldía y la Gobernación que son modelo en Latinoamérica, traer iniciativas del gobierno americano con gran impacto en la región, y el apoyo al bilingüismo, apostándole a una región más competitiva, con perseverancia, integralidad y excelencia, es lo que mueve a trabajar con ahínco y ser mejores cada día.

     

    AmCham se fortalece con el apoyo de quienes han conformado su junta directiva: excelentes estrategas que han permitido el posicionamiento y el crecimiento de la entidad, y la participación y el compromiso de sus afiliados, ha sido determinante para con su retroalimentación, diseñar y ofrecer servicios a la medida. Con cinco oficinas en el país, federadas, y autónomas, les permite trabajar acorde a las necesidades de cada región geográfica por la que se trabaja.

     

    AmCham crece también a su interior. Al comienzo era solo yo. Luego en el 2004, iniciamos un proceso de crecimiento apoyados por practicantes, hasta que, en el año 2006, se estructura la primera área, y así, año tras año, se consolidan las demás, atendiendo los requerimientos de los afiliados.

     

    Hoy cuentan con cuatro áreas que soportan el desarrollo de la entidad: el Centro de Negocios e Inversión, el Área Comercial, el Área Administrativa, y el Área de Programas Especiales.

     

    Ser parte de programas como el Renaissance Executive Forum, y ser parte de la comunidad de competitividad ACE del Dpto. de Comercio de EE.UU y la OEA, nos permite trasladar estrategias de éxito para el desarrollo de la región, de sus afiliados, y al interior de la organización.

     

    Por estos veinte años de confianza, de aprendizaje, de crecimiento, y desarrollo del ser para hacer: ¡Bien hecho!

     

    Saludos,

     

    Vicky Ibañez